Viagra: eficaz recurso para la terapia en la disfunción eréctil

Herreras, M. y Cueto, M.A. CEPTECO (León)

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Boletín Informativo de la FESS. (1), 5, 1998. 

Viagra es la primera terapia oral contra la impotencia, con una eficacia de un 70% en pacientes por causa orgánica. La viagra (sildenafilo) actúa a nivel bioquímico bloqueando una enzima, la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5), encargado del retorno a la flacidez tras la eyaculación. Este bloqueo dura unas cuatro horas, lo que permite que las órdenes químicas de dilatación perduren en las células vasculares durante más tiempo.

La sustancia estaba siendo estudiada en principio para tratamientos cardíacos pero su destino cambió de modo casual cuando los pacientes informaron de un aumento en la frecuencia de sus erecciones.

Indicaciones

Viagra es un potenciador de la erección, pero sólo en casos de disfunción eréctil. Aunque no es un medicamento etiológico de la impotencia mejora la respuesta erectiva en algunos trastornos erectiles. Se toma alrededor de una hora antes del coito. Como su actuación es a nivel bioquímico, sólo actúa en la erección, pero no en el deseo ni en el orgasmo. Por eso no provoca erección a menos que el hombre haya sido estimulado sexualmente, no induce erecciones no queridas ni prolonga el tiempo de éstas, es decir, no es un afrodisíaco.

No es útil para cualquier tipo de impotencia. Está indicada cuando la impotencia es síntoma de dolencias tales como la diabetes, daños en la columna, colesterol alto, depresión, estrés, disfunciones causadas por operaciones en próstata o vejiga.

No está indicada para aquellos quienes hayan padecido recientemente un infarto, trastornos coronarios, problemas de hígado o enfermedades oculares o tengan baja la presión arterial.

Efectos secundarios

No es un afrodisíaco y puede presentar una serie de efectos secundarios adversos e indeseables:

Puede producir repentinas caídas de tensión con pérdidas de conocimiento, sobre todo en personas que siguen tratamientos con antihipertensivos o nitroglicerina. Puede generar dolor de cabeza que empeora al aumentar la dosis. En algunos casos puede presentar alteraciones de la visión (visión borrosa o azulada) ya que los ojos contienen un enzima muy similar a la del pene sobre la que actúa el fármaco.

En pacientes con problemas cardíacos puede producir complicaciones. Los hombres que sufran impotencia deben consultar a su médico antes de consumir viagra, ya que, en ocasiones la impotencia es un síntoma temprano de problemas cardíacos, diabetes y algunos tipos de cáncer.

Existe la posibilidad de dependencia psicológica con dosis abusivas y ciertas pautas de conducta que hagan que los varones sean incapaces de lograr una erección sin él. Existe el riesgo de que se produzca priapismo en hombres con anemia falciforme, leucemia o uretritis.

Perspectivas futuras

Esta medicación ha abierto la puerta a una nueva terapia sexual. Como sexólogos disponemos de un recurso terapéutico más que, debidamente integrado en el proceso de terapia sexual, nos ofrece una serie de ventajas añadidas. Los pacientes con impotencia por deficiencias orgánicas ya poseen una terapia relativamente inocua que sustituya a la inyección intracavernosa, aparatos de vacío o implantación de prótesis. Para aquellos pacientes que eran muy resistentes a ser ayudados psicológicamente se abre una nueva vía de intervención donde la combinación entre terapia farmacológica y psicológica va a ser eficaz. La combinación de conocimientos y el equipo de médico-psicólogo puede dar un buen fruto en la terapia contra la impotencia masculina.